Blog relatos Eva Manzanares Un blog que muestra la esencia de la escritora de relatos Eva Manzanares

Para ti papá

Para ti papá - Blog relatos Eva Manzanares

Al primero que llamé cuando supe hablar fue a ti –papá- así pude compensarte por los nueve meses que no crecí en tu interior, pero ya me sentías dentro de ti.

En mis primeros pasos me ofrecías tu mano para contrarestar el poco equilibrio de mi cuerpo. En cada caída me animabas a levantarme, me dabas tu fuerza, a cambio de nada.

A cambio de nada…

Yo miraba hacia arriba para poder verte, pero no me daba cuenta de que para alcanzar mi mano, tenías que mantener tu cuerpo encorvado.

En mis días de llantos te convertiste en el mejor jugador de las adivinanzas, aunque, al final, era mamá la que siempre ganaba. –Son gases – te decía, y tú comenzabas una carrera cronometrada hacia la farmacia de guardia.

Después vinieron las papillas y te compraste un traje acorazado.

Pero cuando mejor nos lo pasábamos era cuando nos disfrazábamos con la ropa de mamá.

– ¿Qué te ha pasado en el pie? – te preguntaron.

– Un esguince, se me torció el tobillo –contestaste.

Y yo era la única que sabía que los zapatos de mamá te quedaban pequeños.

Un día de tantos, dejé de mirar hacia arriba para poder verte, y tu sonrisa palideció, yo no entendía tu sufrimiento. –Te haces mayor –me dijiste, y durante un tiempo dejamos de darnos la mano. Te convertiste en mi centinela. Me esperabas, por la noche, cuando regresaba tarde, acostado, en silencio. Yo escuchaba tu carraspeo sigiloso. Buenas noches papá te decía mi pensamiento. Y ahí comenzaba tu descanso.

Sí. Hubo un tiempo en el que todo giraba en torno a mí. En el que era niña y me regocijaba de una infancia feliz. Eso pasó hace ya un tiempo, pero vive siempre en mí.

Si tuviera que devolverte todo lo que me has dado, tendríamos que volver a nacer y que tú seas mi hijo. Solo esa es la manera que veo de devolverte todo lo que me has dado a cambio de nada.

A cambio de nada…

Ahora cuando te miro una parte de mí envejece contigo. El miedo a perderte para siempre me vuelve egoísta. Lo sé. Pero es que también sé que nadie me va a mirar desde donde me miras tú.

Miry se enamora

Miry se enamora - Blog relatos Eva Manzanares

Llevo días observando a papá y a mamá. Ellos se aman (eso dicen). Se dan la mano por la calle y se besan. Quiero saber cómo se comportan los mayores cuando están enamorados, porque creo que yo lo estoy.

Cada día, estoy deseando llegar a la escuela para ver a Davo Ruiz. Yo estoy sentada lejos de él, pero busco la manera de acercarme, y tengo la suerte de tener la papelera junto a su pupitre. Mis lápices ya están desgastados de sacar tanta punta, y mamá dice que me los como. La maestra, ayer, me hizo pasar vergüenza, me dijo que iba a poner la papelera a mi lado. ¿Será que se están dando cuenta?

Mis manos, hoy, han tocado las suyas. Al llegar a casa mamá me ha dicho que fuera al baño a lavármelas, antes del almuerzo, y no he podido. Creo que me he comido las bacterias de Davo Ruiz, y las mías. ¿Me pondré enferma? ¿O tal vez comenzaré a parecerme a él? Los enamorados se parecen. Papá y mamá cada vez son más parecidos el uno al otro. ¡Oh, no! ¡peor todavía! ¿Y si tengo un bebé? Porque los enamorados tienen bebés (por eso vine yo al mundo) ¡Qué horror! Tendré que explicar lo que ha sucedido, y todo el colegio sabrá que amo a Davo Ruiz.

Lo amo, y él me ama a mí. Lo sé. Estoy segura después de lo que ha sucedido. Davo tiene muchos dolores de cabeza, a veces, no viene a la escuela porque va al médico. Siempre trae una pastillita, y los días que le duele se la toma después del bocadillo. Ese día no juega al fútbol en el recreo, y nos sentamos juntos. Es el mejor momento del día. No es que quiera que le duela la cabeza, tan solo me gusta que estemos juntos. Hoy, por primera vez, me ha dolido a mí. Se lo he dicho a la maestra, pero no me ha hecho mucho caso. A la hora del recreo, Davo se ha acercado a mí y me ha dicho:

Miry, solo tengo una pastillita de las que me quitan el dolor, la parto por la mitad y la compartimos. Así se nos quita el dolor a los dos y la hemos compartido.

Mamá, ¿papá y tú lo compartís todo?

Claro Miry. Cuando dos personas se quieren lo comparten todo. Eso forma parte del amor.

 Mami. Estoy enamorada.

Ella ha sonreído y me ha acariciado la cara.

Quería hacerle muchas preguntas… ¿Me va a durar siempre? ¿Es normal tener miedo? Porque tengo miedo. ¿Y si Davo Ruiz se va de la ciudad? ¿Y si al cambiar de clase, la papelera no está junto a él? ¿Si deja de dolerle la cabeza? ¿El amor duele? Porque a mi me duele. Además, ¿Por qué no decirlo? Mentí. Sí mentí. No me dolía la cabeza, me dolía algo ahí dentro, y la pastillita no lo quitó. ¿Será el amor que siento por Davo Ruiz? ¿Por qué duele? Igual existe una pastilla que mami y papi se toman. Porque no tiene sentido entonces estar enamorado si nada quita este dolor que yo tengo.

Mami, si el amor te da miedo, duele y encima hay que compartirlo todo, ¿por qué celebráis San Valentín con tanto entusiasmo?

Miry, San Valentín, es un día que se eligió para celebrar que estás enamorado. El amor es caminar por un sendero, entrar en un bosque y lograr que sea tu hogar. Te adentras en nuevas aventuras, miedos que no conocías y caídas dolorosas. Cada avance, cada paso que das es un triunfo. Así es el amor.  Pero recuerda esto que te voy a decir. Siempre debes avanzar, recuérdalo. Siempre.

Mami, ahora sí que no entiendo nada.

 

 

*Ilustración extraída de
“Hilos de colores” Texto e ilustración Elena Ferrándiz.Editorial Legua. 2012
http://elenaferrandiz.blogspot.com.es/2013/03/hilos-de-colores.html